Millones de brasileños repiten el mismo ritual cada mañana sin cuestionarlo: colocan un filtro de papel en el soporte, vierten el café molido y esperan a que el líquido caiga. Pero algo está cambiando silenciosamente en las cocinas del país. Un método más antiguo, con un sabor más intenso y sorprendentemente más sencillo está ganando adeptos, y quienes lo prueban rara vez vuelven atrás.

La prensa francesa, que muchos asociaban con cafeterías elegantes o viajes al extranjero, ha llegado para quedarse en el día a día de los brasileños. Las razones son más interesantes de lo que podrías imaginar.

¿Qué es la prensa francesa y por qué prescinde del filtro de papel?

La prensa francesa, también conocida como cafetera francesa, es un método de infusión directa que funciona de manera completamente distinta al colador tradicional. En lugar de dejar que el agua atraviese el café molido a través de un papel, sumerge el café directamente en agua caliente. Tras unos minutos, un émbolo con una fina rejilla metálica se presiona para separar el líquido de los posos sólidos.

Ningún filtro de papel interviene en este proceso, y es precisamente ahí donde reside la clave de la diferencia.

El secreto de los aceites esenciales

El filtro de papel, si bien entrega un café limpio y sin residuos, retiene una buena parte de los aceites esenciales presentes de forma natural en los granos de café. Estos aceites son los responsables de la cuerpo, la cremosidad y gran parte de los aromas que convierten el café en una experiencia sensorial completa.

Al prescindir del papel, la prensa francesa conserva todos estos elementos, resultando en una bebida más con más cuerpo, más aromática y con capas de sabor que el colador convencional simplemente no puede ofrecer.

¿Por qué tantos brasileños están cambiando el colador por la prensa francesa?

Los datos no mienten: el año 2025 se perfila como un pico en la búsqueda de prensas francesas en Brasil, un reflejo de un cambio real en el comportamiento de las cocinas brasileñas. Esta migración no responde a una moda pasajera, sino a una combinación de factores concretos que tienen perfecto sentido en la práctica.

Quienes prueban este método suelen quedar impresionados con el sabor desde la primera taza, pero pronto descubren que las ventajas van mucho más allá del paladar.

Ventajas que marcan la diferencia:

  • Ahorro real en el bolsillo: Un paquete de filtros de papel representa un gasto recurrente que, a lo largo del año, suma una cantidad considerable. Con la prensa francesa, este coste simplemente desaparece. El equipo se amortiza rápidamente y puede durar años con un cuidado básico de limpieza.
  • Sabor notablemente superior: Al no tener el papel que retiene los aceites naturales del grano, el café resulta más con cuerpo, más aromático y con un perfil de sabor más complejo. Para quienes aprecian un café de verdad, la diferencia es perceptible desde la primera taza.
  • Menos residuos y más sostenibilidad: Cada filtro de papel usado va directo a la basura, sin posibilidad de reutilización. La prensa francesa elimina este descarte por completo, alineando el ritual del café con un estilo de vida más consciente y con menor impacto ambiental.
  • Control total sobre la preparación: El tiempo de infusión, la proporción de café y agua, la temperatura utilizada... todo se puede ajustar libremente, permitiendo que cada persona encuentre exactamente el punto de café que más agrada a su paladar.

¿Cómo preparar café en la prensa francesa sin errores?

La buena noticia es que el método es sorprendentemente sencillo, pero algunos detalles marcan la diferencia en el resultado final. El primer punto a tener en cuenta es la molienda: debe ser gruesa, con una textura similar a la del trigo para kibe. Una molienda demasiado fina pasará a través de la rejilla del émbolo y dejará residuos desagradables en la taza.

La proporción más utilizada es de 8 gramos de café por cada 100 ml de agua, pero este número puede ajustarse según la preferencia por un café más intenso o más suave.

La temperatura del agua también merece atención. A diferencia de muchos métodos con colador, el agua no debe estar hirviendo, sino entre 80°C y 90°C. Esto equivale a dejar la tetera reposar aproximadamente un minuto después de que empiece a hervir. Agua demasiado caliente quema los granos y amarga el café.

Después de añadir el café molido y el agua, solo necesitas remover suavemente, colocar el émbolo sin presionar y esperar cuatro minutos. Transcurrido este tiempo, presiona el émbolo lentamente y el café estará listo para servir. Todo el proceso dura menos de cinco minutos y no requiere ningún descarte.

¿Cuál es el precio de una prensa francesa y dónde encontrarla?

Una de las mayores sorpresas para quienes descubren la prensa francesa es su precio accesible. Es posible encontrar modelos de buena calidad a partir de unos 30 reales en plataformas como Mercado Livre y Amazon Brasil. Existen opciones intermedias entre 80 y 150 reales que ya ofrecen un excelente resultado.

Las versiones más sofisticadas, con vidrio borosilicato resistente y estructura de acero inoxidable, pueden superar los 300 reales, pero son absolutamente innecesarias para quienes están empezando. Si aún no quieres invertir en un equipo nuevo antes de experimentar el método, existe una alternativa curiosa que también prescinde del filtro de papel: el colador de tela.

El colador de tela, uno de los más antiguos en la tradición brasileña, al igual que la prensa francesa, permite que los aceites naturales pasen a la bebida, entregando un café con más cuerpo que el colador con filtro desechable. La diferencia es que el paño requiere escaldado antes de su uso y una limpieza cuidadosa después de cada preparación.

Ya sea por la prensa francesa o por el colador de tela, la conclusión es la misma: el filtro de papel quizás no sea tan indispensable como parecía.

¿Y tú, ya probaste este método para hacer café? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!