¿Sabías que descuidar la limpieza de tu campana extractora no solo deja tu cocina oliendo a fritura, sino que puede convertirse en un grave riesgo para tu hogar? La grasa acumulada no es solo un inconveniente estético, sino que puede dañar el electrodoméstico e incluso provocar un incendio. Aquí te contamos cómo desengrasarla correctamente, un paso a paso que muchos ignoran y que te ahorrará dolores de cabeza.
Desengrasar la campana: más que una tarea de limpieza
Desengrasar una campana extractora significa eliminar la pegajosa capa de grasa, aceite y restos de comida que se adhieren a su superficie y, crucialmente, a sus filtros. Este proceso no solo mejora la succión y elimina malos olores, sino que también protege el motor y alarga la vida útil del sistema.
Una limpieza superficial con un paño húmedo no basta. Para un desengrasado efectivo, necesitas productos que disuelvan la grasa. Una mezcla de agua tibia con detergente neutro es tu mejor aliada, y para los restos más rebeldes, el bicarbonato de sodio es un salvador secreto.
Tu guía paso a paso para una campana impecable
Puedes realizar esta limpieza en casa con productos comunes, pero siempre ten a mano el manual de tu equipo. Antes de empezar, desconecta la campana de la corriente para tu seguridad y protege la cocina de posibles salpicaduras de grasa.
- Retira filtros y piezas: Saca los filtros (metálicos o de carbón, según tu modelo) para acceder mejor al interior.
- Prepara tu solución mágica: Mezcla agua caliente con detergente neutro en un recipiente. Si la grasa es persistente, añade una buena cantidad de bicarbonato de sodio.
- Remojo para los filtros: Sumerge los filtros metálicos durante unos minutos. Usa una esponja suave o un cepillo de cerdas blandas para desprender la grasa acumulada.
- Limpia la carcasa: Con un paño suave o una esponja no abrasiva, aplica la solución a la estructura exterior e interior accesible de la campana. Ten cuidado de no rayar las superficies.
- Enjuaga y seca a conciencia: Enjuaga bien los filtros bajo el grifo. Pasa un paño húmedo por la estructura para eliminar cualquier residuo de detergente. Deja que todas las piezas se sequen por completo antes de volver a montarlas.
¿Con qué frecuencia debes desengrasar?
La frecuencia ideal depende de cuánto cocines y qué tipo de comidas prepares. Si eres fanático de las frituras, una limpieza profunda cada una a tres veces al mes es lo recomendado. Observa si hay acumulación visible de grasa o si los olores persisten.
Para un uso más moderado, puedes espaciar la limpieza profunda cada dos o tres meses, siempre realizando limpiezas ligeras entremedias. Si notas que la succión disminuye, la campana hace más ruido, huele a grasa después de usarla o las superficies se sienten pegajosas, es una señal clara de que necesita una limpieza más intensa, especialmente si tu cocina no tiene mucha ventilación natural.
Cuidados esenciales para no estropear tu campana
Aunque desengrasar pueda parecer sencillo, necesitas prestar atención para proteger tu electrodoméstico y evitar accidentes. Ya te dijimos: ¡desconéctala siempre! Pero además, usa los materiales y productos correctos para que nada salga dañado.
- Jamás uses objetos punzantes, estropajos de metal o cepillos rígidos para eliminar la grasa dura, podrías rayar o romper las piezas.
- Evita solventes inflamables o productos de limpieza no aptos para superficies de cocina.
- Sigue siempre las instrucciones del fabricante para desmontar y limpiar componentes internos.
- Antes de usar un producto de limpieza nuevo, pruébalo en una pequeña área poco visible.
- Asegúrate de que tanto la campana como los filtros estén completamente secos antes de volver a enchufarla. ¡La humedad es enemiga de la electricidad!
Mantener tu campana extractora limpia no es solo una cuestión de estética o de olores agradables; es una medida de seguridad fundamental. ¿Tienes algún truco casero para desengrasar tu campana que quieras compartir?