¿Sueñas con tener un huerto en casa pero crees que no tienes suficiente espacio? Olvídate de esa idea. Existe una fruta increíble que, contrariamente a lo que piensas, puede crecer en un simple balcón y te dará cosechas abundantes. Si quieres saborear frutas frescas cultivadas por ti mismo y disfrutar de una planta resistente, presta atención a esta maravilla.

¿Por qué la mora es la reina de los huertos urbanos?

La mora, perteneciente al género Morus, es una campeona en adaptabilidad. No necesita suelos perfectos ni cuidados excesivos para prosperar. Puede aguantar sequías moderadas una vez establecida y no exige una fertilización constante, algo que otras frutales agradecen.

Lo más sorprendente es su rapidez. Si la propagas correctamente, podrías estar probando tus primeras moras en el primer año. Esto es una gran diferencia comparado con otras frutas que tardan años en dar sus primeros frutos.

Dos cosechas al año si sabes cómo

En climas como el de Brasil, esta planta puede dar frutos más de una vez al año. La clave está en la poda y el clima. Después de cada cosecha, una poda estratégica fomenta el crecimiento de nuevas ramas. Estas nuevas ramas son las que, semanas después, empezarán a producir más fruta.

¿Cuándo sabes que tu mora está lista para cosechar?

  • Coloración intensa: Busca moras de un rojo oscuro a negro. Es la señal de madurez total. En este punto, están en su pico de dulzura. Las que aún están rosadas o rojas tienden a ser más ácidas.
  • Se desprende fácil: Una mora madura se suelta del tallo con una caricia. Si tiras y no sale, aún le falta. Lo ideal es cosechar por la mañana, cuando están firmes y frescas.

¿En serio funciona en una maceta?

¡Absolutamente! Y esto es lo que más sorprende. En macetas de 50 a 100 litros, la mora puede producir tanto como si estuviera plantada en el suelo. Si usas recipientes más pequeños, la planta sufrirá, producirá menos y será más vulnerable a plagas.

Es fundamental un buen drenaje. Evita que las raíces se encharquen. Una mezcla de tierra de jardín, compost y arena gruesa funciona de maravilla. Riega cuando la capa superior del sustrato esté seca, pero no dejes que se seque por completo entre riegos.

Poda: El secreto para una producción continua

La poda es tu herramienta principal. Como los frutos nacen en ramas jóvenes, estimular su crecimiento es la estrategia. Justo después de cada cosecha, poda las ramas que ya dieron fruto, dejándoles unos dos tercios de su longitud. Esto anima a que salgan nuevos brotes y comience otro ciclo.

En los primeros años, una poda de formación ayuda a darle forma a la planta. En macetas, un estilo de copa abierta, con 3 a 5 ramas principales y una altura controlada (1.5 a 2 metros), es ideal. Facilita la cosecha, mejora la ventilación y previene enfermedades. Con cuidados consistentes, la mora te recompensará con una abundancia que se renueva durante gran parte del año.