¿Sientes que tu salón se queda corto y que, a pesar de tener espacio, se ve diminuto? El problema podría estar oculto en los muebles que eliges. En muchas casas actuales, especialmente en pisos, el salón es un espacio multifuncional que debe adaptarse a diversas actividades. En estos casos, la elección del mobiliario va más allá de la estética; influye directamente en la percepción de amplitud. Proporciones inadecuadas, volúmenes exagerados y una circulación comprometida pueden hacer que tu salón parezca mucho más pequeño de lo que realmente es.
¿Cuáles son los culpables del salón "pequeño"?
Entre los elementos que más afectan a la percepción del espacio, tres piezas suelen destacar por su impacto: el sofá demasiado grande, la mueblería de TV voluminosa y la mesa de centro desproporcionada. El problema surge, en general, cuando estos muebles se eligen sin considerar la metraje, la distribución, la iluminación y la rutina de quienes habitan el hogar.
El gigante invisible: el sofá
En salas pequeñas, un sofá de esquina muy robusto puede llegar a bloquear pasillos. Por otro lado, una estantería alta y profunda puede generar una sensación de pesadez visual en la pared principal. La mesa de centro, si es grande, alta o excesivamente pesada, también interfiere en la circulación y agrava la sensación de encierro en el día a día.
El sofá suele ser el protagonista, pero un modelo excesivamente ancho, profundo, o con brazos voluminosos, no solo ocupa espacio en el suelo sino también visualmente. Cuando invade pasillos, puertas o ventanas, hace que el ambiente parezca más estrecho, incluso si el metraje es razonable. Mi experiencia me dice que solemos pasarlo por alto.
Para evitar este efecto, es importante priorizar sofás proporcionales, con líneas más rectas, patas visibles y brazos más finos. En espacios compactos, los modelos de dos o tres plazas, o las versiones modulares, suelen funcionar mejor que los sofás extensibles excesivamente anchos, especialmente si son de tonos claros y telas menos gruesas.
Las "ladronas" de espacio: mueblería de TV y mesa de centro
La mueblería de TV tradicional, con múltiples compartimentos y puertas, puede actuar como una "pared dentro de la pared" en salones pequeños. Si es muy alta, profunda y oscura, crea una masa pesada, roba espacio libre y concentra muchos objetos expuestos, lo que aumenta la sensación de desorden.
La mesa de centro también contribuye a esta impresión cuando ocupa casi todo el espacio entre el sofá y el mueble de TV, sobre todo si es muy alta o maciza. En los diseños actuales, a menudo se sustituye por piezas más pequeñas, mesas auxiliares o pufs con bandeja, que mantienen la funcionalidad sin obstaculizar la circulación.
Claves para un salón que respire amplitud
Existen prácticas sencillas de planificación que ayudarán a que tu salón parezca más grande, ligero y funcional, sin necesidad de una reforma. Medir el espacio, dibujar un plano y considerar los recorridos de circulación antes de comprar cualquier mueble son pasos esenciales para evitar piezas desproporcionadas. Por ejemplo, en Madrid, donde los pisos suelen ser compactos, esto es fundamental.
Al definir los muebles principales, te recomiendo seguir algunas pautas que mejoran el aprovechamiento del espacio y la sensación de amplitud:
- Prioriza muebles proporcionales al tamaño de tu salón, evitando anchuras y profundidades excesivas.
- Prefiere piezas con patas visibles, líneas rectas y colores claros; esto permite que el suelo se vea, creando una sensación de mayor continuidad.
- Reduce el número de muebles voluminosos. Elige elementos versátiles, como muebles de TV bajos y otomanas o bancos con almacenaje.
- Mantén los recorridos de circulación despejados entre puertas, el sofá, la TV y los accesos a otras estancias.
¿Qué opinión te merecen estos consejos? ¿Hay algún mueble en tu salón que creas que le quita espacio?